En colaboración con Intel, Microsoft presentó una simulación comparativa con las 2 ediciones más recientes de DirectX —11.2 y 12—, corriendo en una Surface Pro 3 con Intel HD 4400. La demostración compuesta de 50,000 asteroides volando en todas direcciones debía ser muy demandante para el equipo, pues cada objeto contaba con su propia trayectoria, geometría y partículas independientes.

No obstante, DirectX 12 permitió que el framerate se mantuviera en 33 cuadros por segundo, mientras que la energía consumida se redujo a la mitad en comparación con DirectX 11.2. De acuerdo con Andrew Young, el director de tecnologías visuales de Microsoft, esa diferencia se debe a una mejorada administración de recursos, pues la nueva API de DirectX es capaz de direccionar los cálculos de física y colisión, del CPU al GPU.
En teoría eso provoca que el GPU termine consumiendo más energía, pero al respecto, la compañía explica que las nuevas arquitecturas de AMD y Nvidia compensan el incremento de tareas de los núcleos gráficos. Por supuesto, el aumento de eficiencia favorecerá por igual la ejecución de videojuegos y aplicaciones de modelado 3D.