Un reporte publicado en Nature Neuroscience describe que a sujetos de prueba que ingirieron cafeína luego de memorizar una serie de imágenes les resultó más fácil recordar detalles. Los participantes eran consumidores no regulares de cafeína, y el secreto radicó en emprender un ejercicio de memorización al que le siguió una ingesta de 200 miligramos de esta sustancia (aproximadamente el equivalente a una taza grande). El objetivo de la dosis era asegurar que los efectos del café en los niveles de ansiedad, energía y atención no influyeran en el resultado.
Luego de transcurridas 24 horas, cuando el psicoactivo ya no estaba presente en los organismos, los sujetos que habían ingerido una píldora de cafeína en vez de un placebo fueron más efectivos en identificar con exactitud las imágenes que les habían sido presentadas el día anterior; distinguieron con facilidad más detalles entre imágenes, en apariencia idénticas, y seleccionaron los ejemplares correctos en las pruebas.
Sobre los resultados, los científicos a cargo del estudio ahora piensan que la cafeína influye en la consolidación de recuerdo en el cerebro. El siguiente paso es descubrir los mecanismos que se disparan en el proceso, lo que podría aclarar el papel del compuesto como agente de longevidad y defensor contra el deterioro cognitivo (Alzheimer).