El creador es Masatoshi Ishikawa y su equipo de laboratorio de la universidad. Ishikawa argumenta que su avance no sólo se detiene en la palma de la mano, sino que también se puede proyectar en cualquier otra superficie y operarse de forma remota en el hogar o la oficina.
El sistema puede detectar el movimiento de un objeto cada dos milisegundos lo que le permite tener seguimiento de objetos en movimiento y es la característica para que el usuario tenga la libertad de caminar y evitar que la pantalla se mueva en la acción.
El sistema informático emite ondas ultrasónicas por lo que el usuario realmente siente el teclado presionado contra su piel, la sensación es equivalente a un objeto de 3 gramos.
Aunque al avance aún le falta el poder realizar llamadas reales desde la palma pero Ishikawa espera que se llegue al objetivo en 1 año o 2, además de poder ver imágenes en 3D. El teléfono es estrictamente para uso en interiores pero su creador no espera que el sistema salga al mercado hasta después de 5 o 6 años así que por el momento a seguir con los clásicos teléfonos actuales.