Esto podría ser el principio para hacer realidad el sueño de muchos adultos que alguna vez desearon tener un robot que cumpliera cualquier orden, que les llevara lo que necesitaran o que se encargara de la labores del hogar.

El autómata, llamado PR2, tiene incorporada una cámara Kinect y una base de datos para videos en 3D. Mediante esta combinación le es posible identificar las actividades de un individuo, después considerar los posibles usos que éste le da a los objetos y, más adelante, determinar cómo se emplean ciertas herramientas en distintas labores.
La tecnología del robot le permite prever escenarios para elegir la tarea apropiada; por ejemplo, limpiar, guardar o colocar alimentos en un plato. De esta manera, el PR2 abre la puerta del refrigerador justo cuando la persona se acerca, sirve una bebida cuando alguien toma un vaso o limpia la mesa, entre otras tareas domésticas.
En las pruebas llevadas a cabo, el robot hizo predicciones correctas 82% de las veces con un máximo de 1 segundo de tiempo de respuesta; 71% acertó en las actividades en 3 segundos y 57% sólo con 10 segundos de retraso.