
Aunque se trata de una pequeña compañía con relativamente poca trayectoria, Emotient tiene mucha en experiencia en el ramo de la computación perceptual, debido a su colaboración tan estrecha con Intel; de hecho, en aspectos específicos ha realizado avances más notables que el célebre fabricante de chips. El startup adaptó su avanzado sistema de detección gesticular a Google Glass, para percibir toda clase de emociones de manera automatizada.

De acuerdo con la doctora Marian Bartlett, cofundadora de Emotient, la primera parte del proceso identifica el tipo de emoción, entre positiva, negativa y neutral, para luego profundizar en una clasificación más precisa, que va de alegría, tristeza, temor e ira, a frustración o confusión. La app es capaz de detectar incluso las reacciones más sutiles, como complacencia moderada o el malhumor.
Aunque la utilidad de Emotient se antoja ideal para las relaciones interpersonales comunes, la idea es que sirva de herramienta en tiendas y puntos de venta, pues así los vendedores podrán saber si el producto está provocando una sensación positiva o por el contrario, genera rechazo. Los encargados del proyecto aseguran que el objetivo de su servicio sólo será apoyar en el sector de negocios y que además, están diseñando el sistema para mantener la privacidad de los clientes, es decir, al informar acerca de las reacciones, pero sin registrar más datos de la persona.