
Es importante señalar que Fincher no ha comentado al respecto y la única referencia de estas declaraciones provienen de informantes anónimos. Sin embargo, dado que el director colaboró con Aaron Sorkin en The Social Network y que la relación entre ambos es muy estrecha, es muy probable que el proyecto se concrete. Y es que Sorkin fue el encargado de adaptar el guión de la única biografía autorizada de Steve Jobs, la cual fue un trabajo que le tomó casi media década a Walter Isaacson, ya que es el resultado de más de 40 entrevistas con el propio Jobs y un centenar más con sus amigos, familiares y conocidos de la industria, incluido el siempre mediático Steve Wozniak.
A pesar de que la caracterización de Aston Kutcher como Jobs en la adaptación previa no estuvo del todo mal, lo único realmente memorable fue el parecido físico entre el actor y el fundador de Apple cuando era joven. Por lo demás, el filme falló al transmitir todos los aspectos de la personalidad de Jobs. Con Fincher como posible director, es casi seguro que ese error no se cometa y al contrario, que se ilustren una serie de contrastes, después de todo, Jobs siempre fue reconocido como un genio carismático, pero que se deleitaba en su tiranía maquiavélica. Fincher tiene talento para usar esos elementos y mezclarlos en un experiencia adictiva, tal como lo hace con la dualidad de Frank Underwood en House of Cards.
Sony no ha puesto fecha al estreno de la película y trata de mantener en secreto la identidad del histrión que dará vida al nuevo Jobs, pero al menos reveló el enfoque de la adaptación biográfica: la primera parte abordará el proceso hasta que se produjo la primera Mac, después los sucesos luego de su salida de Apple y su estadía en NeXT, para finalizar con el lanzamiento del iPod.