
Seiichiro Katsura, profesor de la Universidad de Keio, creó un robot que puede trazar caligrafía japonesa, conocida en su tierra como shodo, a la perfección. Para esto, el maestro calígrafo de 90 años de edad, Juho Sado, enseñó al robot cómo escribir distintos caracteres Kanji para que simulara hasta el movimiento más imperceptible de muñeca.
Pero el objetivo de este brazo robótico no es sólo es la caligrafía, sino enseñar a los pequeños a practicarla. Los jóvenes estudiantes sólo deben tomar la brocha adherida al brazo mecánico para seguir los trazos del robot, y por un momento convertirse en maestros calígrafos hasta que puedan practicar este arte por sí solos, o por lo menos así lo espera Katsura.
La invención surgió a partir de la falta de interés en el shodo por parte de los jóvenes. Como actualmente los maestros ya no tienen a quién pasar sus conocimientos, dicho arte está en peligro de extinción. “La enseñanza de la caligrafía se está perdiendo, así que pensé que podría preservar para siempre el arte de nuestros grandes maestros en la memoria del robot.”, señaló Katsura.