En una demostración que se llevó a cabo en la conferencia Interactive Tabletops and Surfaces, Katia Vega, diseñadora con maestría en informática en la Pontificia Universidad Católica de Río de Janeiro, mostró pestañas postizas y un nuevo maquillaje conductivo que permite al usuario controlar diferentes dispositivos con gestos, como guiñar el ojo, a lo que llamó "tecnología de la belleza".
La artista explica: "El parpadeo es detectado por medio de la sombra de ojos conductiva y la información puede ser enviada a un circuito dentro de una diadema, activando, tal vez, algo por medio de un rayo infrarrojo." El truco radica en cerrar el ojo de manera exagerada por más de medio segundo, de manera que el sistema no se active con el parpadeo normal del ojo.
La tecnología utiliza corriente de muy bajo voltaje y es químicamente segura para la piel
En la demostración se mostró que el sistema es capaz de provocar el despegue de un drone miniatura y encender y apagar un arreglo de luces colocado en su cabeza.
El maquillaje también puede aplicarse a las uñas, dando la posibilidad al usuario de controlar dispositivos de manera remota, como un botón que transmite la señal de cada uña a una laptop para después producir un sonido de piano, previamente asignado.
Por el momento, Vega explora ideas que le permitan comercializar esta tecnología, aunque aún se encuentra en negociaciones.