El proyecto, de nombre 3-D Ocean Farming: Saving Our Seas, consiste en jardines verticales de 3 dimensiones que toman como modelo a escala el ecosistema en donde se crían almejas, ostiones, mejillones y algas a poca profundidad del mar. De esta manera, mejillones, algas y vieiras (almejas de gran tamaño) crecen en la parte superior de la columna marina, mientras que las ostras y almejas más pequeñas lo harán en la inferior. Smith escogió está estructura para que fuera fácil “cultivar” mariscos.

Mediante la plataforma de crowdfunding, Kickstarter, el granjero marino busca que su proyecto de granjas submarinas sea financiado y así, contribuir en la restauración de los ecosistemas acuáticos. A sólo 9 días de que termine la fecha límite para juntar el dinero, se ha reunido poco más de $33,000 USD, con lo cual se supera la meta inicial.
Actualmente, Smith, en compañía de su amigo y colaborador del proyecto, Zan Romanoff, cuenta con 2 palangres ―cordeles largos sumergidos en el mar― cuya longitud es de 45 metros cada uno, en los cuales crecen algas y mejillones. Después de experimentar un año con el diseño, concluyeron que era necesario añadir 10 palangres más para obtener 26 toneladas de algas y 60,000 mejillones en un lapso de 5 meses.
Los creadores del proyecto señalaron que con $30,000 USD podrán comprar todo el material necesario para obtener los 10 nuevos palangres, pero si se reúnen $50,000 USD se creará un programa educativo para formar la próxima generación de agricultores marinos en 3D. Además, retomarán el modelo del proyecto para crear granjas oceánicas locales, desarrollar alimentos autónomos y, al mismo tiempo, reducir las emisiones de carbono, restaurar los ecosistemas oceánicos, además de crear biocombustible con algas marinas.

Bren Smith expresó que le tomó alrededor de 3 años obtener los permisos para crear el primer parque marino vertical, además de que se ha topado con obstáculos naturales, como los huracanes. Sin embargo, para mitigar el daño potencial, se presupuestó un diseño exclusivo para soportar fuertes vientos. “Para ello, necesitamos su ayuda. Juntos podemos salvar nuestros mares y de nosotros mismos. Únase para poner en marcha la revolución azul.”, concluyó.