El efecto funciona gracias a un fenómeno visual conocido como persistencia de la visión (POV), una teoría que explica que el ojo humano retiene las imágenes una fracción de segundo, lo que nos hace percibir la ilusión de movimiento. El display usa este fenómeno al girar una columna unidimensional de LED que enciende en sucesión rápida, de acuerdo con su posición espacial en una extensión bidimensional a una frecuencia que permite percibir imágenes estáticas.
Podrás ver el funcionamiento e instalación del sistema en el video oficial de la compañía, que desafortunadamente no es de la mejor calidad.
El sistema es fácil de colocar en los rines y podrás proyectar la imagen que desees mediante el uso de software propietario de la compañía y un USB.
[rightquote]Para lograr el efecto deseado el automóvil tendrá que moverse a una velocidad de 30 km/h o superior[/rightquote]
Fantasma OWL usa 4 baterías AA que, de acuerdo con la compañía, durarán 8 horas de uso continuo. Los LED se apagan automáticamente cuando no están en funcionamiento para ahorrar energía.
El sistema de proyección no se limita a automóviles y la compañía también vende un display para bicicletas.
El precio del dispositivo es $399 USD por la versión de 15 o 17 pulgadas, mientras que la presentación para bicicletas tiene un costo que varía entre $119 USD hasta $189 USD, según el tamaño de la llanta.