Ingenieros, médicos y programadores de la empresa Interactive Dynamic y de la fundación Rosarina de Neurorrehabilitación en la ciudad de Rosario, Argentina, unieron fuerzas para crear una silla de ruedas que puede ser controlada con el pensamiento.
Se trata de la primera máquina de su tipo en aquel país. Ésta sigue las instrucciones que manda la persona que la usa gracias a un casco interactivo con sensores, los cuales transmiten parte de la actividad cerebral mediante señales inalámbricas a un procesador central. Fue diseñada para pacientes con enfermedades que producen debilidad muscular en las extremidades.
[rightquote]La máquina puede recibir órdenes mediante guiños y voz[/rightquote]
De acuerdo con una declaración que dio el encargado del desarrollo de software, Juan Pablo Manson, al periódico local Clarín, la silla de ruedas recibe órdenes por medio de guiños, la voz y claro, pensamientos. Esta última modalidad fue pensada especialmente para personas que no pueden mover el rostro.
El médico director de la fundación Rosarina, Carlos Ballario, comentó que esta nueva tecnología "brinda una situación de relativa independencia que es muy gratificante.”
Pero la silla no sólo puede detectar pensamientos y gestos, también posee un mecanismo diseñado para detectar obstáculos en la parte de enfrente y de atrás, muy similar al que usan varios automóviles hoy en día para controlar distancias al momento de estacionarse.