Mediante un comunicado de prensa, Nokia reiteró su objetivo de cerrar el trato de integración que tiene con Microsoft antes del término del primer trimestre de este año. La operación de $7200 MDD fue anunciada hace casi 6 meses, pero se ha visto ralentizada debido a un problema de impuestos con una de la plantas de Nokia en la India.
La compañía, que recientemente instó a la Suprema Corte de ese país nulificar una ley que entorpece la transacción, insiste en que los impedimentos son sólo aparentes, y que se convertirán en una filial de Microsoft dentro del plazo propuesto.
El interés por concretar la compra a la brevedad posible también compete a Microsoft, particularmente si se consideran las estrategias comerciales de Satya Nadella, el nuevo director ejecutivo de la corporación, quien hace poco habló sobre la relevancia de impulsar la división de teléfonos móviles