“[Google Glass sirve] para tener los rayos X directamente en tu campo de visión sin salir del quirófano o ingresar en otro sistema; es muy útil para mantener tu atención donde debe estar, que es en el paciente 100% del tiempo”, dijo Pierre Theodore, cirujano cardiotorácico de la Universidad de California, en San Francisco (UCSF).
En octubre, Theodore se convirtió en el primer médico estadounidense en recibir aprobación por parte del Consejo de Revisión Institucional (IRB, por sus siglas en inglés) para utilizar Google Glass en el quirófano. Desde entonces, ha operado una docena de veces con el dispositivo, pero aún presenta un par de inconvenientes que la startup VitalMedicals busca solucionar.

Para utilizar Glass en el quirófano, los cirujanos deben retirar manualmente la información personal de sus pacientes de las placas de rayos X y cargar las imágenes en el dispositivo, vía Wi-Fi, sin que implique violación a la privacidad. VitaMedicals busca automatizar este proceso con su app SurgStream, que además permitirá transmitir a Google Glass y tablets video en vivo de fluoroscopias, ultrasonidos y endoscopías.
Como mencionamos, los datos que la app maneja son transmitidos por Wi-Fi, pero este tipo de conexión usualmente es interferido por el equipo médico que se encuentra en el quirófano. VitaMedicals deberá resolver este problema para asegurar la funcionalidad de sus aplicaciones sin interrupción.