“Este nuevo material tiene muchas aplicaciones, incluyendo los resistores de capa delgada que se utilizan en los monitores de cristal líquido (LCD), probablemente el mismo tipo de monitor en el que estás leyendo esto.”, comentó Chris Banmore, físico del Laboratorio Nacional Argonne para el Departamento de Energía de EE.UU.
Este descubrimiento, demuestra una manera única de hacer un tipo de vidrio metálico con atributos como mejor resistencia a la corrosión que el metal convencional, menor fragilidad que el vidrio, conductividad, baja pérdida energética en campos magnéticos y una fluidez que permite un proceso de moldeado más sencillo y eficiente. En el pasado únicamente los metales eran capaces de transformarse en esta forma de vidrio metálico, pero ahora gracias a un proceso llamado captura de electrones, el cemento puede presentar estas propiedades. Entender el proceso, abre la posibilidad de crear otros materiales, que normalmente son aislantes, en semiconductores a temperatura ambiente.
Gracias a un proceso llamado captura de electrones, diversos materiales aislantes podrían presentar propiedades conductivas
“El fenómeno de atrapar electrones y transformar cemento líquido en metal líquido se descubrió recientemente, pero no se había explicado a detalle hasta ahora”, comenta Benmore, y agregó: “Ahora que sabemos las condiciones necesarias para crear electrones capturados en diversos materiales, podemos desarrollar y probar otros materiales para saber si es que podemos hacer que conduzcan electricidad de esta misma manera.”

El equipo de científicos estudió un material llamado mayenite, un compuesto de óxido de aluminio calcinado. Lo derritieron en temperaturas superiores a los 2000°C usando un rayo láser de dióxido de carbono y un levitador aerodinámico, con el propósito de evitar que el material tocara la superficie del contenedor, lo que daría como resultado la formación de cristales. El material se procesó en diferentes atmósferas para controlar la forma en que el oxígeno se vincula con él. Después de enfriarse, el líquido resultante se transforma en una especie de vidrio capaz de atrapar los electrones necesarios para la conducción de energía eléctrica.
Este nuevo proceso tiene el potencial de reemplazar al metal como principal conductor de electricidad en aparatos eléctricos y construcciones, lo que podría abrir la puerta a nuevas formas de diseño y manufactura.