La computación convencional se lleva a cabo al interpretar largas secuencias de los números 0 y 1 que, generalmente, se guardan en medios magnéticos. La computación cuántica basa su funcionamiento en qbits que, además de tener un valor binario, pueden existir en un estado de superposición en el cual pueden ser un 0 y un 1 al mismo tiempo. Esto les permite llevar a cabo múltiples cálculos de manera simultánea.

Hasta ahora, el estado cuántico necesario para efectuar operaciones requería mantener una temperatura muy baja. No obstante, en esta ocasión los científicos lograron alcanzar el mismo nivel de desempeño a una temperatura ambiente de alrededor de 25°C durante 39 minutos, con lo que aplastaron apabullantemente el récord pasado.
Stephanie Simmons, del departamento de materiales en la Universidad de Oxford y autora del estudio, comentó: "39 minutos pueden no parecer mucho, pero como sólo toma una centésima de milésima de segundo voltear la rotación nuclear de un ion de fósforo ―el tipo de operación usado para correr cálculos cuánticos― en teoría, más de 1 millón de operaciones se podrían aplicar en el tiempo que tarda la superposición en decaer 1%".
Este es un paso muy importante para la computación cuántica, pues acerca a los científicos a lograr la creación de una computadora cuántica capaz de funcionar a temperatura ambiente, lo cual reduciría considerablemente costos de operación.