El alcoholímetro es la pesadilla de muchas personas alrededor del mundo, y tal vez muy pronto, tendrá un hermano gemelo que ayudará a las autoridades a detectar a aquellos que gustan de conducir bajo los efectos de estupefacientes.
Científicos del Instituto Karolinska en Estocolmo han desarrollado un analizador de aliento que puede distinguir entre diferentes tipos de drogas usando cromatografía y espectrómetro de masas. En una prueba realiza en 46 pacientes de una clínica contra las adicciones, se encontró rastros de cocaína en el 77% de ellos, además de morfina y diazepam.
Sin embargo, en el 23% restante también se encontraron restos de droga, cuando un examen anti doping demostró que no habían consumido nada ilícito. Como era de esperarse, el invento aún tiene muchas fallas, pero el avance que han hecho los científicos suecos será el nuevo dolor de cabeza de muchos traviesos automovilistas en un futuro no muy lejano.