Los nanotubos de carbono son estructuras tubulares constituidas de delgadísimas láminas de grafito enrolladas sobre sí mismas y son tan pequeños que los ingenieros son capaces de insertar un gran número de ellos en un sólo chip. Aunado a esto, su gran conductividad y eficiencia en el uso de energía podrían rebasar los límites de los chips actuales basados en silicón.

En tan sólo 18 meses, el equipo de investigadores responsables del proyecto, de nombre Stanford Robust Systems Group, ha avanzado significativamente de crear transistores de nanotubos de carbono individuales a circuitos electrónicos simples que componen un ensamble de 178 transistores de bajo consumo hechos de 10 a 200 nanotubos.
A pesar de todo esto, éste es un método de computación que aún está en sus inicios, pues a pesar de ser una computadora en todo el sentido de la palabra, el procesador es de tan sólo 1 bit con una velocidad de 1 kHz dispositivo y es capaz de contar hasta 32.
"El silicón es genial y muy difícil de vencer", comentó Subhasish Mitra, ingeniero eléctrico de Stanford. "Pero cuando todo se vuelve muy pequeño, no es claro si se puede obtener un alto desempeño y eficiencia energética de transistores de silicón.", añadió.
Aún cuando esta innovadora tecnología suena prometedora, debido a la precisión requerida por los procesos de fabricación involucrados en la industria de los semiconductores, cualquier nueva tecnología debe ser perfeccionada por más de 3 años antes de que se considere su producción comercial. Esto, y el hecho de que esta tecnología esté en su infancia, hace que estos transistores sean algo que no veremos en un futuro inmediato.
Max Shulaker, coautor de la publicación que anuncia el proceso comentó: "Este es el electrónico más complejo jamás creado con nanotubos de carbono, ha habido mucha anticipación alrededor de este campo, pero la gente no estaba segura de si se podían usar en una manera práctica como ésta."
La importancia de este estudio radica en que se lleva mucho tiempo hablando de la nueva era de electrónicos basados en nanotubos de carbono como sustituto de los transistores basados en silicón, pero esta tecnología había permanecido elusiva a pruebas fehacientes de su funcionamiento hasta ahora.