
El total de gente que está en línea en China se aproxima a los 500 millones, lo que vuelve el monitoreo de su actividad algo extremadamente difícil y laborioso. Es por esto que en el país ha surgido toda una industria y hasta una profesión, en donde los estudiantes pueden certificarse como "analistas de la opinión pública." De acuerdo con el reporte de Beijing News, estos profesionales pueden encontrar trabajos en el Departamento de propaganda china, en compañías comerciales, sitios de noticias y firmas de relaciones públicas.
La labor de estos monitores es censurar, controlar y vigilar el contenido de Internet y reportarlo al gobierno y a empresas privadas
Esto es una clara muestra del nivel al que el gobierno chino está comprometido con el control de la opinión pública y así asegurar una forma de pensar uniforme entre todos sus ciudadanos, y si la historia nos ha enseñado algo, es que ese tipo de represión mediante instituciones autoritarias acaba de manera poco armoniosa, pues la necesidad de información y libertad de pensamiento siempre se antepone a la imposición de poder.
Pero eso no es todo, pues la corrupción también se hace presente en este ámbito y el mercado negro ofrece sus servicios para eliminar artículos negativos o bloquear ciertos términos de búsqueda.