El calentamiento global es un hecho, y también el lento, pero seguro, aumento el nivel del mar, con un promedio de 3mm por año. Por lo cual muchas ciudades costeras y millones de vidas podrían perderse si esto continua así. Sin embargo, un pequeño poblado cerca de Holanda podría haber encontrado la solución a este problema.
Se trata de IJburg, una comunidad de 150 edificios encajados entre sí, los cuales cuentan con un sistema de cimientos que permite que las edificaciones asciendan de acuerdo al nivel del mar. En lugar de calles, tiene pequeños puentes entre cada casa, y éstas se conectan a través de bloques que, para ser instalados, se transportan por botes. Por dentro, estas viviendas son igual de cómodas que cualquier otra.
La mejor parte de que estén construidas de esta manera es que si tienes el dinero suficiente puedes comprar más bloques para tener tu propia cochera, un cuarto de juegos, o simplemente una habitación extra. Solo necesitas ensamblarla con el resto de tu casa.
Este proyecto es un diseño hecho por los estudios Marlies Rohmer, y estas islas artificiales tienen espacio para 18,000 apartamentos, teniendo la posibilidad de albergar 45,000 personas. La construcción de este barrio flotante se decidió en 1996, sin embargo la población votó en contra del mismo pues se creía que arruinaría el ecosistema del lugar.
Afortunadamente, se demostró que su efecto causa todo lo contrario: acerca a los humanos a la naturaleza, fomenta la convivencia en el agua, y además sentir a las personas menos estresadas. Es una gran solución a los problemas de vivienda para ciudades con altos índices de población.