Un problema común en los drones es la autonomía, pues al irse muy lejos se pierde la comunicación, la mayoría no son tan resistentes y su batería es muy limitada; en consecuencia, los tiempos de vuelo normalmente son muy reducidos. Para Boeing eso ya no será un problema, gracias a que les fue concedida una patente que propone un método de recarga muy interesante: estaciones automáticas de abastecimiento, para que los drones no tengan necesidad de aterrizar.
Según esta idea, los drones llevarían unas correas de sujeción o anclas que se conectarían a fuentes de alimentación con base en tierra. Obviamente, este proceso sucedería mientras el drone se encuentra en pleno vuelo. La aplicación de la patente estará enfocada supuestamente hacia el sector comercial, ¿imaginas que tu próxima Pizza te la entregue un drone? Con esta tecnología podría ser posible.
La propuesta no es tan descabellada, el inconveniente es que actualmente hay regulaciones en distintas ciudades a nivel global con respecto del uso de drones. Además de las complicaciones legales, se necesitaría invertir en infraestructura, así que quizá las más interesadas sean empresas grandes de comercio electrónico como Amazon –que ya planea trabajar con drones– o compañías de comida rápida.
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