Sheikh Abdul Latif, director de la policía religiosa de Arabia Saudita, declaró que los usuarios de redes sociales, especialmente de Twitter, han perdido derecho a "este mundo y el más allá".
El pasado mes de abril, Latif dio un sermón desde la Gran Mezquita que fue televisado. En él advirtió que "Twitter es una amenaza a la unidad nacional y que sus usuarios son tontos".
Declaraciones como esta empezaron a hacerse frecuentes entre la derecha conservadora de Arabia, en contraposición a lo expresado por muchos habitantes de la zona a través de Twitter, en donde opinan en contra de lo tradicionalista de su cultura. A través de la red social se iniciaron diversas protestas a favor de los derechos humanos que llegaron a los tribunales debido a que el gobierno las considera una amenaza directa para el fundamentalismo musulmán.
En los últimos meses la tasa de usuarios en Twitter creció de manera exponencial. En abril, @mujtahidd, llegó al millón de seguidores
Algunas medidas tomadas por el régimen saudita es la vinculación de las cuentas de usuarios de Twitter con los números de identificación ciudadana, lo que a su vez llevó a la detención de varios activistas web y es posible que a algunos incluso se les impute la pena de muerte.
El empresario multimillonario Prince Alwaleed Bin Talal indicó que las medidas tomadas por las autoridades de su país son extremistas y que los intentos de restringir los medios sociales es una batalla perdida.