En un comunicado de prensa publicado en la página de Facebook del Departamento de Policía Local el día 25 de este mes, se menciona que, al revisar la computadora del joven, se encontraron fotos de mujeres menores de edad, además de mensajes inapropiados, lo cual derivó en una orden de allanamiento en el hogar de Riley, durante la cual se incautaron computadoras y otros dispositivos electrónicos.
Cabe destacar que, durante la investigación, se determinó que el mensaje recibido era un malware. Así pues, Riley fue acusado de 3 cargos de posesión de pornografía infantil, 1 por emplear un dispositivo de comunicación para perpetrar actos ofensivos contra niños y 1 por libertad indecente contra un menor.

El malware citado se trata del ransomware, que restringe el acceso a la computadora que infecta y, a cambio, demanda un fuerte pago para desbloquear el equipo, incluso, hay casos registrados donde estos virus implantan, por ejemplo, imágenes de pornografía infantil en la máquina de la víctima para obligarlo a pagar y que no acuda con la policía.
Quizá este sea uno de esos casos, aunque es mera especulación. Después de todo, nadie es tan tonto como para acudir a una estación de policía con evidencia que lo puede incriminar, ¿o sí?