La administración de alimentos y medicamentos de Estados Unidos (FDA, por sus siglas en inglés) dio luz verde al uso de un ojo biónico para adultos que presentan una rara enfermedad genética. De nombre Argus II, esta prótesis está compuesta por una cámara montada sobre unos lentes, una unidad procesadora de video portátil y un conjunto de electrodos implantados en la retina que permiten al paciente distinguir entre luz y obscuridad.
El dispositivo está pensado para adultos mayores a 25 años que presenten una condición genética llamada retinitis pigmentaria (RP), la cual reune varias enfermedades oculares crónicas y degenerativas. Dicha deficiencia produce una disminución progresiva en la agudeza visual que a su vez reduce la visión nocturna y el campo periférico, provocando en algunos casos ceguera total. Esta rara enfermedad se presenta en una de cada 3,700 personas, cifra que varía según el país y la región.
Después de revisar casos clínicos de 30 pacientes con RP que utilizaron el Argus II por dos años, la FDA categorizó al sistema como “un dispositivo humanitario cuyas ventajas y beneficios superan al riesgo de enfermedad o lesión”. La mayoría de los participantes reportó una mejora en su calidad de vida ya que el dispositivo les permitiió realizar actividades mundanas con mayor facilidad, como distinguir movimientos, banquetas y hasta poder clasificar calcetines blancos, negros y grises.