
Aunque la documentación ofrece muy pocos detalles respecto al funcionamiento, al parecer este invento combinará un acelerómetro y un giroscopio, además de otros sensores que miden la cantidad de presión ejercida por los dedos, con el propósito de interpretar la escritura a mano y los dibujos, para que sean modificados libremente en casi cualquier app compatible. Lo llamativo de esta patente es que se complementaría con otro invento registrado hace varios meses, que haría posible ajustar la punta del stylus y con ello, conseguir distintos grosores y formas.
Ahora bien, a simple vista la propuesta de Apple no luce tan innovadora, si consideramos que el LiveScribe 3 también captura los trazos de manera similar, pero a diferencia de cualquier otro método, el del iPad no necesitará de superficies especiales y en su lugar, podrá ser usado con todo tipo de medios; en teoría, hasta los bocetos en el aire serán transferidos a una app. Lo irónico del caso es que Steve Jobs dijo en la MacWorld de 2007 que los stylus no servían para nada y fue en ese mismo año que Apple hizo la solicitud para esta patente.