El viernes pasado, CCTV, cadena televisiva del gobierno chino, acusó al iPhone de ser una amenaza para la seguridad nacional. Según el canal, la función Ubicaciones Frecuentes es una manera de monitorear las actividades de los habitantes de China y así cooperar con los programas de espionaje del gobierno estadounidense.
Apple respondió a estas acusaciones y aseguró que toda la información recopilada es almacenada exclusivamente dentro del dispositivo y en ningún momento es usada por la compañía, mucho menos se entrega a agencias gubernamentales.
En un comunicado publicado la tarde de ayer, 12 de julio, Apple enfatizó que los usuarios pueden elegir desactivar esta función, además de que reiteró que la información permanece en su teléfono.
“Nuestros clientes quieren y esperan que sus dispositivos móviles sean capaces de determinar rápida y confiablemente su ubicación cuando efectúan actividades como ir de compras, viajar o encontrar restaurantes. Implementamos este tipo de funciones a nivel dispositivo. Apple no da seguimiento a la ubicación de sus usuarios. Apple nunca lo ha hecho y no tiene planes de hacerlo. Apple nunca ha trabajado con alguna agencia gubernamental de ningún país y mucho menos permitirle el acceso a nuestros dispositivos y servicios. Tampoco hemos permitido el acceso a nuestros servidores y nunca lo haremos, es algo que sentimos es completamente incorrecto.”
Es posible que las declaraciones de CCTV fueran una respuesta a las acusaciones del gobierno estadounidense, en las cuales alegaban que oficiales del ejército chino habían hackeado redes de Estados Unidos y obtenido información confidencial de empleados gubernamentales.