Esta actividad fue bautizada como LOVEINT, y la agencia de vigilancia no sólo reveló el número total de agentes que utilizaron sus herramientas con fines románticos, sino de todos los analistas que la oficina del inspector general de la NSA encontró culpables de abusar de sus capacidades con intereses meramente personales desde 2003.
En su página personal, el senador Grassley comentó: "Aprecio la transparencia que el inspector general ha provisto al pueblo americano. No debemos tolerar ni una instancia del uso indebido de este programa. Una supervisión robusta del programa debe ser completada para asegurar que tanto la seguridad nacional como la constitución, sean protegidas."

La lista completa menciona una docena de incidentes, y según la NSA, en este momento hay 2 indagatorias abiertas y un caso que se investigará en el futuro. Uno de éstos involucra a un agente que asumió su puesto en 2005 y lo primero que hizo al tener acceso a la herramienta de la agencia fue obtener información de 6 correos electrónicos pertenecientes a su exnovia, esto sin ningún tipo de autorización.
Como castigo, al analista se le colocó en un puesto de menor categoría, su sueldo se redujo a la mitad durante 2 meses, se le asignaron 45 días de labor extra y se le retiraron los permisos de seguridad local.
En todos los casos de empleados culpables, el castigo implicó reducción de la paga o represión administrativa, aunque algunos abandonaron la agencia antes de recibir la sanción. No se levantaron cargos criminales en ninguno de los casos.
No es claro cómo fue que la NSA obtuvo la información de todos los incidentes, pero se dice que en ciertos casos se utilizó una prueba de polígrafo en los agentes para obtener respuestas.
Desafortunadamente, es muy difícil saber qué tan eficientes son los métodos de la agencia para evitar el espionaje personal por parte de empleados con intereses individuales.