
De acuerdo con los documentos de la Oficina de Propiedad Intelectual de China, Digione ganó el permiso para usar la estética de su teléfono en enero de 2014, mientras la apariencia del iPhone 6 fue registrada hasta julio de ese mismo año, así que en términos legales, Apple copió sin previa autorización un diseño que no era de su propiedad. En un extenso comunicado en la comunidad asiática Sina Weibo, los representantes de Digione explicaron que desde hace tiempo iniciaron el proceso para exigir retribución por parte de Apple, pero que antes de tomar medidas más drásticas, consideran que es importante mantener un canal de comunicación abierto para resolver las cosas en buenos términos.
Lo irónico de este caso es que Digione ha copiado de manera deliberada el diseño de versiones previas del iPhone, limitándose a cambiar algunos detalles para evitar demandas. Si consideramos ese contexto, es probable que la compañía de origen asiático haya usado como referencia las filtraciones del iPhone 6 para crear un concepto propio, en un intento por aprovechar la expectativa que provocó el teléfono de Apple. Por otro lado, tal vez se trate de una simple casualidad —que no deja de ser sospechosa—.