✨︎ Resumen (TL;DR):
- Investigadores de Cambridge detectaron que los servidores masivos de inteligencia artificial elevan la temperatura local.
- Las instalaciones generan aumentos de hasta 16.4 grados Fahrenheit, afectando a 340 millones de personas.
- El efecto térmico alcanza un radio de 6.2 millas e impacta zonas clave como la región del Bajío en México.
Los inmensos centros de datos que impulsan la inteligencia artificial están elevando drásticamente las temperaturas de la superficie terrestre. Un nuevo estudio de la Universidad de Cambridge, publicado el 21 de marzo en el repositorio arXiv, analizó dos décadas de información satelital y confirmó que estas instalaciones afectan a 340 millones de personas a nivel mundial, generando incrementos térmicos promedio de 3.6 grados Fahrenheit, con picos de hasta 16.4 grados Fahrenheit.
El equipo evaluó más de 6,000 centros de datos ubicados lejos de zonas urbanas para medir el impacto sin interferencias. Identificaron que estas granjas de servidores, también llamadas hyperscalers, alteran el clima local. Los investigadores nombraron a este problema el efecto de isla de calor de datos, un fenómeno térmico que ocurre cuando la infraestructura informática masiva calienta permanentemente el suelo circundante.
“El impacto fue mayor de lo esperado”, advirtió el equipo de investigación, subrayando que “podría convertirse en un problema grave en el futuro”.
Andrea Marinoni, autor principal y profesor de la Universidad de Cambridge, declaró a CNN que la expansión proyectada de estas instalaciones “podría tener impactos dramáticos en la sociedad” en áreas como la economía, el ambiente y el bienestar.

El calor del hardware golpea a México y España
El calentamiento no es un evento aislado, sino que afecta múltiples zonas geográficas que hospedan esta infraestructura técnica:
- El Bajío, México: La región, consolidada como un hub de tecnología, registró un aumento de 3.6 grados Fahrenheit durante los últimos 20 años, un cambio que los científicos no pudieron explicar con otras variables.
- Aragón, España: Mostró un patrón de calentamiento similar que no se replicó en las provincias vecinas.
- Arizona, Estados Unidos: El Dr. David Sailor, de la Arizona State University (ASU), identificó incrementos en el aire de 3 a 4 grados Fahrenheit en vecindarios situados a favor del viento de los complejos.
El alcance de estos gigantes del hardware se detectó a distancias de hasta 6.2 millas. Incluso a 4.3 millas de separación, el impacto térmico conserva un 70 por ciento de su fuerza original.
El estudio no ha pasado por revisión de pares y ya generó reacciones divididas. Ralph Hintemann, investigador del Borderstep Institute for Innovation and Sustainability, argumentó que las cifras reportadas “parecen muy altas” y que las emisiones para generar la energía eléctrica de estos sitios “siguen siendo el aspecto más alarmante”.
En contraste, Deborah Andrews, profesora emérita de la London South Bank University, indicó que la investigación demuestra cómo “la ‘fiebre del oro de la IA’ parece estar anulando las buenas prácticas y el pensamiento sistémico”. La urgencia corporativa por construir más servidores ahora enfrenta el desafío directo de mitigar su propia huella térmica.
