💡 Resumen (TL;DR):
- Un equipo científico comprobó que los humedales modificados por castores multiplican por diez la retención natural de carbono.
- En 13 años, un corredor suizo de 800 metros almacenó 1,194 toneladas de carbono con emisiones mínimas de metano.
- El impacto natural de estos animales podría compensar hasta el 1.8% de las emisiones anuales de Suiza sin costo financiero.
Investigadores de las universidades de Birmingham, Wageningen y Berna confirmaron que los humedales creados por castores almacenan carbono a tasas hasta diez veces más altas que los arroyos sin modificar. El estudio, publicado en Nature’s Communications Earth & Environment, demuestra que estos roedores transforman corrientes de agua pasivas en sumideros de carbono a largo plazo, consolidándolos como un recurso natural efectivo contra el cambio climático.
El equipo internacional monitoreó durante más de una década un corredor fluvial de 800 metros impactado por castores en el norte de Suiza. Mediante datos hidrológicos de alta resolución, análisis químicos y muestreo de sedimentos, lograron crear el presupuesto de carbono más completo para un paisaje de este tipo en Europa.
Durante un periodo de 13 años, el humedal acumuló cerca de 1,194 toneladas de carbono, lo que equivale a una tasa de secuestro anual de 10.1 toneladas de CO₂ por hectárea. El sistema operó como un sumidero neto, reteniendo de forma subterránea unas 98 toneladas de carbono por año, mientras que las emisiones de metano representaron menos del 0.1% del presupuesto total de carbono.
“En poco más de una década, el sistema que estudiamos ya se había transformado en un sumidero de carbono a largo plazo, superando con creces lo que esperaríamos de un corredor de arroyo no gestionado”, afirmó el Dr. Lukas Hallberg de la Universidad de Birmingham. Annegret Larsen, profesora asistente en Wageningen, los calificó como “poderosos agentes de captura y adsorción de carbono”.

Ingeniería natural frente a la crisis climática
Las muestras de sedimentos extraídas revelaron el alcance técnico de esta retención natural en comparación con suelos forestales adyacentes:
- Albergan 14 veces más carbono inorgánico.
- Contienen ocho veces más carbono orgánico.
- La madera muerta de los bosques ribereños inundados representa casi la mitad de todo el carbono almacenado a largo plazo.
Si las zonas inundables aptas en Suiza fueran repobladas por esta especie, los investigadores estiman que se podría compensar entre el 1.2% y el 1.8% de las emisiones anuales de carbono del país. Esto ocurriría de forma automática, sin intervención humana ni presupuesto estatal.
El principal factor de riesgo radica en la durabilidad física de las presas. Si una de estas estructuras colapsa, los sedimentos enterrados podrían exponerse a la oxidación y revertir las ganancias de carbono acumulado. Aunque este sitio en Suiza retuvo menos carbono que los extensos sistemas de castores en Norteamérica, la evidencia científica exige que las futuras políticas climáticas y de gestión de tierras dejen de ignorar el peso ambiental de estos roedores.