✨︎ Resumen (TL;DR):
- Un metaanálisis liderado por UNSW Sydney proyecta 24.7 millones de casos nuevos de demencia al año en 2050.
- La cifra subiría desde 11.4 millones en 2023, una diferencia de 13.3 millones de casos nuevos anuales.
- La presión crecería sobre el diagnóstico, la atención y los cuidados informales, donde las mujeres aportan 70 % de las horas.
Un metaanálisis liderado por investigadores de UNSW Sydney proyecta que los casos nuevos de demencia en el mundo podrían pasar de 11.4 millones en 2023 a 24.7 millones al año en 2050. JAMA Neurology publicó el trabajo el 12 de octubre de 2026; su cálculo mantiene constantes las tasas por edad y sexo para medir el efecto del envejecimiento poblacional sobre la demanda de diagnóstico y cuidados.
La diferencia entre ambas estimaciones es de 13.3 millones de casos nuevos adicionales al año. El envejecimiento poblacional explica el aumento previsto bajo ese supuesto. El modelo no significa que el riesgo individual vaya a duplicarse, porque conserva las tasas específicas por edad y sexo.

Qué mide exactamente la proyección
La incidencia es una medida que cuenta los casos nuevos de una condición durante un periodo. La prevalencia es una medida que cuenta a todas las personas que viven con la condición en un momento determinado.
Los 24.7 millones son una cifra de incidencia: representan los casos nuevos estimados para 2050, no el total de personas que vivirían con demencia en ese año.
Para calcular el escenario, el equipo reunió datos individuales de 38,418 personas en 22 cohortes de 18 países y territorios. El análisis registró 3,001 casos nuevos.
Los participantes tenían 60 años o más y estaban libres de demencia al inicio. El reclutamiento de las cohortes comenzó entre 1990 y 2011, mientras que el seguimiento llegó hasta 2021.
El equipo aplicó las tasas específicas por edad y sexo a la población proyectada para 2050. Mantener esas tasas fijas permite dimensionar el efecto demográfico, pero el cálculo no incorpora una duplicación del riesgo individual.
Las tasas cambian según el grupo
La incidencia ajustada por edad fue de 10.6 casos por 1,000 personas-año en mujeres, frente a 8.6 en hombres. La unidad personas-año suma el tiempo de observación de los participantes.
Las tasas estandarizadas también fueron mayores en los países de ingresos bajos y medios: 13.6 por 1,000 personas-año, frente a 8.3 en los países de ingresos altos.
En el comunicado de UNSW, los autores advirtieron que el análisis no establece las causas de esas diferencias. La muestra incluyó seis países de ingresos bajos y medios y doce de ingresos altos.
Aún faltan datos de Oriente Medio, y las herramientas diagnósticas pueden funcionar de manera distinta según el idioma y el nivel de alfabetización. Estas limitaciones deben considerarse al usar una estimación global para planear servicios en un país específico.
El cuidado también recaerá en más personas
El desafío tampoco se limita a los hospitales. La OMS señala que las mujeres ya aportan 70 % de las horas de cuidado de personas con demencia.
En una ficha publicada el 3 de julio de 2026, la organización indicó que los cuidados informales, proporcionados por familiares y personas cercanas, suponen un promedio de cinco horas diarias de atención y supervisión.
Henry Brodaty, coautor del estudio y codirector del Centre for Healthy Brain Ageing, pidió invertir en prevención y reforzar el diagnóstico y la atención. El plan mundial de la OMS sobre demencia, extendido hasta 2031, incluye el apoyo a cuidadores entre sus áreas de actuación.
El estudio no duplica el riesgo individual; cuantifica el efecto de la demografía sobre la demanda anual. La decisión pendiente es operativa: planear diagnóstico, atención y apoyo a quienes cuidan con datos locales, mientras el escenario global apunta a 24.7 millones de casos nuevos al año en 2050.
