💡 Resumen (TL;DR):
- Autoridades afganas reportan un bombardeo paquistaní contra el hospital de tratamiento de adicciones Omid en Kabul.
- El ataque dejó al menos 400 muertos y 250 heridos, convirtiéndose en el incidente más letal del conflicto reciente.
- El gobierno de Pakistán niega haber atacado el centro médico y afirma que sus operaciones apuntan a bases terroristas.
Un ataque aéreo de Pakistán golpeó el hospital de tratamiento de adicciones Omid en Kabul este lunes por la noche, dejando un saldo de al menos 400 personas muertas y cerca de 250 heridos. Autoridades afganas señalaron a las fuerzas paquistaníes como responsables de este bombardeo, el más letal registrado desde que estalló el conflicto entre ambos países hace tres semanas.
El bombardeo ocurrió cerca de las 9:00 p.m., hora local, en pleno mes de Ramadán. Hamdullah Fitrat, portavoz adjunto del gobierno afgano, confirmó en la red social X que el ataque destruyó amplias secciones del complejo médico, el cual cuenta con capacidad para 2,000 camas y operaba con normalidad al momento del impacto.
Un equipo de la cadena BBC documentó incendios activos en las instalaciones y presenció el retiro de más de 30 cuerpos en camillas, aunque no pudieron verificar la cifra total de fallecidos de manera independiente. Zabihullah Mujahid, vocero del gobierno afgano, declaró que Pakistán está “apuntando a hospitales y sitios civiles para perpetrar horrores” y calificó la acción como “un crimen contra la humanidad”.
Suhail Shaheen, otro representante del gobierno afgano, aclaró que las instalaciones estaban claramente marcadas como un centro de rehabilitación, e invitó a diplomáticos y periodistas a inspeccionar el sitio. En paralelo, Sharafat Zaman, portavoz del Ministerio de Salud, aseguró a la prensa que no existen instalaciones militares en los alrededores del hospital.

La respuesta de Pakistán y la escalada del conflicto
El gobierno paquistaní rechazó las acusaciones de manera inmediata. Mosharraf Zaidi, portavoz del Primer Ministro Shehbaz Sharif, descartó los señalamientos e insistió en que sus fuerzas no atacaron ningún hospital en Kabul.
El Ministerio de Información de Pakistán publicó en X que sus operaciones “apuntaron con precisión a instalaciones militares y a infraestructuras de apoyo terrorista” en Kabul y en la provincia oriental de Nangarhar, calificando la versión de Mujahid como “falsa y engañosa”.
La crisis entre ambos países se intensificó a finales de febrero con el lanzamiento de la Operación Ghazab Lil Haq (“Furia Justa”) por parte de Pakistán, luego de que fuerzas talibanes afganas atacaran puestos fronterizos. Pakistán declaró una “guerra abierta”, acusando al gobierno afgano de refugiar a militantes del grupo Tehreek-e-Taliban Pakistan, algo que Kabul niega.
De acuerdo con la agencia Reuters, el balance actual de las hostilidades incluye las siguientes afirmaciones gubernamentales no verificadas por terceros:
* Pakistán sostiene haber eliminado a cientos de combatientes talibanes desde el inicio del conflicto.
* Afganistán afirma haber destruido decenas de puestos militares paquistaníes y abatido a más de 100 soldados.
* Naciones Unidas exigió un alto al fuego inmediato, tras confirmar la muerte de decenas de civiles en las semanas previas a este bombardeo.
El expresidente afgano Hamid Karzai condenó la destrucción del hospital. En su declaración pública, advirtió que las acciones militares no lograrán los objetivos de Pakistán y únicamente agravarán la crisis humanitaria y la inestabilidad en la región.