💡 Resumen (TL;DR):
- La tormenta solar extrema de mayo de 2024 impactó Marte causando fallas superables en dos orbitadores europeos.
- La radiación disparó la densidad de electrones marcianos un 278% en apenas 64 horas.
- Los datos revelan cómo la actividad solar destruyó la atmósfera y secó el planeta rojo hace miles de millones de años.
En mayo de 2024, la misma supertormenta solar que pintó los cielos de la Tierra con auroras visibles hasta México golpeó directamente a Marte. El evento cósmico inundó la atmósfera superior marciana con electrones y provocó fallos en las computadoras de dos naves de la Agencia Espacial Europea (ESA), revelando datos vitales publicados este jueves en Nature Communications.
Los orbitadores Mars Express y ExoMars Trace Gas Orbiter (TGO) captaron la tormenta más masiva en cruzar hacia la Tierra y Marte en los últimos 20 años. El nivel de intensidad fue tan alto que un monitor a bordo del TGO registró una dosis de radiación equivalente a 200 días normales en un bloque de solo 64 horas.
Esta supertormenta multiplicó el recuento de partículas en dos capas atmosféricas de Marte. A altitudes de 110 y 130 kilómetros, los equipos confirmaron incrementos de 45% y 278%, respectivamente. Representa la mayor densidad de electrones jamás registrada en esa zona.
“El impacto fue notable: la atmósfera superior de Marte se inundó de electrones”, detalló Jacob Parrott, investigador de la ESA y autor principal. “Fue la mayor respuesta a una tormenta solar que hayamos visto jamás en Marte”.

Golpe de suerte orbital y recuperación de hardware
Los investigadores extrajeron los datos usando ocultación de radio mutua. Mars Express disparó una señal hacia el TGO justo cuando la nave desaparecía tras el horizonte. La señal se curvó al atravesar el gas marciano, trazando un perfil de densidad electrónica que luego fue validado por la misión MAVEN de la NASA.
El éxito en la recolección dependió de una ventana muy estrecha de tiempo y de equipo resistente:
- Las lecturas ocurrieron apenas 10 minutos después de que una llamarada gigante impactara Marte el 15 de mayo de 2024.
- Captar el momento fue un golpe de suerte estadístico, ya que los monitoreos conjuntos se realizan únicamente dos veces por semana.
- Aunque el exceso de radiación causó errores en el hardware de ambas naves, sus componentes endurecidos y el software de corrección facilitaron una recuperación total rápida.
A diferencia de la Tierra, Marte carece de un escudo magnético para desviar las agresiones solares. Colin Wilson, científico de la ESA para ambas misiones, puntualizó que estos registros “mejoran nuestra comprensión de Marte al revelar cómo las tormentas solares depositan energía y partículas en la atmósfera de Marte”. Este proceso de erosión atómica explica exactamente cómo el planeta rojo fue despojado de sus océanos originales y de su envoltura protectora.