✨︎ Resumen (TL;DR):
- La NASA redirige los componentes de su estación orbital para construir una base directamente en la superficie de la Luna.
- El nuevo proyecto requerirá una inversión de 20 mil millones de dólares y tomará siete años en completarse.
- La agencia reestructura el programa Artemis para no perder la carrera espacial frente al avance de China hacia 2030.
El administrador de la NASA, Jared Isaacman, anunció este martes la cancelación de la estación espacial Gateway en órbita lunar. La agencia redirigirá esos componentes para construir una base directamente en la superficie de la Luna, un proyecto que costará 20 mil millones de dólares y requerirá siete años de trabajo.
“Realmente no debería sorprender a nadie que estemos pausando Gateway en su forma actual y centrándonos en la infraestructura que apoya las operaciones sostenidas en la superficie lunar”, declaró Isaacman ante los asistentes a un evento en la sede de la NASA en Washington.
Lunar Gateway era una plataforma orbital, construida en gran parte por los contratistas Northrop Grumman y Vantor (antes Maxar), diseñada para funcionar como centro de investigación y punto de transferencia antes del descenso lunar. Adaptar este hardware para la superficie presenta retos de ingeniería, pero Isaacman aseguró: “Podemos reutilizar el equipo y los compromisos de los socios internacionales para apoyar los objetivos de superficie y otros programas”.
Reestructuración del programa Artemis
Esta decisión consolida los cambios radicales que Isaacman impuso al programa Artemis desde que asumió el cargo en diciembre:
- Artemis III: Se convierte en un vuelo de prueba en órbita terrestre baja. Los astronautas ya no alunizarán; en su lugar, practicarán acoplamientos con módulos de aterrizaje de SpaceX y Blue Origin.
- Artemis IV y Artemis V: Bajo este nuevo cronograma, podrían intentar alunizajes reales en 2028.
Mientras tanto, la NASA busca lanzar Artemis II el próximo 1 de abril con cuatro astronautas. El cohete SLS y la cápsula Orion regresaron a la Plataforma 39B el 19 de marzo, tras reparar un problema de flujo de helio en la etapa superior del cohete. El comandante Reid Wiseman, el piloto Victor Glover, la especialista de misión Christina Koch y el astronauta canadiense Jeremy Hansen entraron en cuarentena ese mismo día. Si pierden la ventana de abril, la siguiente oportunidad ocurrirá aproximadamente un mes después.
Estos ajustes ocurren mientras China acelera su plan para lograr un alunizaje tripulado en 2030, inyectando urgencia al esfuerzo estadounidense. La NASA no envía humanos a la superficie lunar desde la misión Apollo 17 en 1972. Isaacman justificó las modificaciones para detener la pérdida de experiencia institucional, advirtiendo que una brecha de tres años entre vuelos “no es una receta para el éxito”.
