✨︎ Resumen (TL;DR):
- Astrónomos de la UCLA descubrieron que el cometa 41P detuvo su rotación y comenzó a girar en sentido contrario tras acercarse al Sol en 2017.
- El objeto espacial pasó de girar cada 20 horas a hacerlo cada 14 horas en dirección opuesta por la expulsión irregular de gases.
- La inestabilidad y fuerza centrífuga generadas por estos cambios bruscos podrían hacer que el núcleo se autodestruya en 2028.
El telescopio espacial Hubble de la NASA registró por primera vez en la historia la inversión de giro de un cometa. El cuerpo helado conocido como 41P/Tuttle-Giacobini-Kresák detuvo casi por completo su rotación en 2017 para después comenzar a dar vueltas en la dirección opuesta tras su paso cercano al Sol.
El hallazgo, publicado en la revista científica The Astronomical Journal, detalla el comportamiento de esta roca espacial de 0.6 millas de ancho que visita el sistema solar interior cada 5.4 años. David Jewitt, investigador de la Universidad de California en Los Ángeles (UCLA), descubrió el evento tras analizar datos de archivo de múltiples instrumentos de la agencia espacial.
La cronología exacta surgió al cruzar tres registros tomados durante 2017:
- Marzo: El Discovery Channel Telescope midió un giro inicial con un periodo de 20 horas.
- Mayo: El Observatorio Neil Gehrels Swift detectó una desaceleración drástica; el objeto tardaba entre 46 y 60 horas en dar una vuelta completa.
- Diciembre: El Hubble capturó al cometa girando a un ritmo de 14 horas por revolución, pero en sentido opuesto.
Jewitt concluyó que el principal culpable fue la expulsión irregular de gases. La desgasificación es un proceso térmico que ocurre cuando el hielo superficial de un cuerpo espacial se sublima por el calor del Sol, creando chorros que actúan como propulsores direccionales. Al estar mal distribuidos a lo largo del pequeño núcleo, estos chorros frenaron el giro original y empujaron el cometa hacia el lado contrario.
“Es como empujar un carrusel”, explicó Jewitt en un comunicado oficial de la NASA. “Si gira en una dirección y luego empujas en contra, puedes frenarlo e invertirlo”.

Riesgo de fragmentación inminente
El análisis de datos demostró además que la actividad general del cometa se desplomó diez veces en comparación con su paso por el perihelio en 2001. Este declive indica que sus materiales volátiles superficiales están casi agotados o quedaron enterrados bajo grueso polvo aislante.
Su tamaño reducido lo deja expuesto a las enormes fuerzas centrífugas desatadas por los cambios rápidos de velocidad rotacional. Si la aceleración de giro continúa, la estructura completa corre peligro de desintegrarse en el vacío.
“Espero que este núcleo se autodestruya muy pronto”, advirtió Jewitt. El cometa volverá a orbitar cerca de nuestra estrella en febrero de 2028, ofreciendo a los astrónomos una nueva oportunidad para confirmar si la roca logró sobrevivir al estrés mecánico.
Finalmente, la NASA enfatizó el valor técnico y científico de mantener archivos públicos de alta calidad a largo plazo. “Observaciones realizadas hace años, o incluso décadas, pueden revisitarse para responder a nuevas preguntas científicas”, declaró la agencia.
