✨︎ Resumen (TL;DR):
- GMOS separó los filamentos de Pa 30 en cadenas de pequeños nudos de gas.
- Las condensaciones tienen un diámetro característico de unos 100,000 millones de kilómetros.
- La estrella superviviente está casi en el centro, aunque la simetría del gas sigue abierta.
Gemini North reveló que los filamentos de Pa 30, remanente asociado con la supernova observada en 1181, están formados por cadenas de pequeños nudos de gas. El equipo encabezado por Tim Cunningham e Ilaria Caiazzo usó el instrumento GMOS para precisar cómo se organizaron los restos de la explosión y qué posición ocupa la estrella que sobrevivió.
El estudio fue aceptado por The Astrophysical Journal y está disponible en arXiv. El Center for Astrophysics | Harvard & Smithsonian describió el resultado en un comunicado fechado el 6 de octubre de 2026.

Gemini North separó los filamentos en nudos
Las observaciones se realizaron en seis noches, entre el 26 de julio y el 5 de agosto de 2025. GMOS captó la luz emitida por azufre y oxígeno desde Pa 30.
En la emisión del azufre, el equipo distinguió unos diez veces más filamentos que en imágenes anteriores. Las estructuras que parecían trazos continuos ahora aparecen como sucesiones de condensaciones de gas.
El diámetro característico de esos nudos se estima en unos 100,000 millones de kilómetros. El estudio analiza cómo el enfriamiento del gas y las diferencias de densidad podrían favorecer su formación. Su tamaño y distribución añaden condiciones concretas a los modelos que intentan reproducir la forma de Pa 30.
Pa 30 conserva la pista de la explosión de 1181
El comunicado del Center for Astrophysics identifica a Pa 30 como el único remanente conocido de una supernova de tipo Iax en la Vía Láctea. Una supernova de tipo Iax es una explosión termonuclear de menor energía que una supernova Ia convencional y puede dejar una estrella superviviente.
El astrónomo aficionado Dana Patchick descubrió la nebulosa en 2013, mientras revisaba datos infrarrojos de WISE. Su relación con el episodio de 1181 se estableció después. Los registros históricos describen una estrella nueva que permaneció visible durante 185 días.
Un trabajo de Cunningham y colaboradores de 2024 aportó otra pieza. Con el instrumento Keck Cosmic Web Imager, el equipo reconstruyó las posiciones y velocidades de los filamentos. Encontró una expansión compatible con material que continúa alejándose desde la explosión, lo que reforzó la asociación con SN 1181.
La estrella está centrada, pero la simetría sigue abierta
El nuevo estudio sitúa la estrella casi en el centro geométrico de la nebulosa. Su velocidad de retroceso en el plano del cielo es inferior a 14 km/s, con un límite estadístico de tres sigma.
Esa medición debe leerse junto con el trabajo de 2024. En la región observada con Keck, el gas que se alejaba de la Tierra emitía 40 % más luz que el gas que se acercaba. Los autores plantearon una posible asimetría, aunque solo habían cubierto alrededor del 10 % de la nebulosa y pidieron ampliar las observaciones.
Los dos estudios examinan dimensiones distintas del remanente: su disposición en el cielo y la distribución del gas en profundidad. Que la estrella aparezca cerca del centro no demuestra, por sí solo, que la explosión haya sido perfectamente simétrica en tres dimensiones.
Pa 30 plantea así dos exigencias a los modelos: reproducir las cadenas de nudos y explicar el movimiento de los filamentos junto con la posición de la estrella superviviente. La posición central aporta una restricción, pero la posible asimetría del gas mantiene abierta la interpretación hasta ampliar la cobertura observada.
