✨︎ Resumen (TL;DR):
- La Agencia Espacial Europea y China confirmaron el lanzamiento de la misión Smile para el 19 de mayo de 2026.
- El satélite viajará a 121,000 kilómetros sobre el Polo Norte para estudiar el viento solar.
- La nave obtendrá la primera visión integral de cómo la Tierra reacciona ante las tormentas solares.
La Agencia Espacial Europea (ESA) y la Academia de Ciencias de China (CAS) anunciaron que la misión Smile despegará el 19 de mayo de 2026 a las 05:52 CEST. El lanzamiento se ejecutará a bordo de un cohete Vega-C desde el Puerto Espacial Europeo en la Guayana Francesa, con el objetivo de mapear la interacción entre nuestro planeta y las tormentas solares.
Las agencias reprogramaron la ventana original, planeada entre el 8 de abril y el 7 de mayo de 2026, por una medida de precaución. Los ingenieros detectaron un problema técnico en la línea de producción de un subsistema del cohete Vega-C.
La ESA confirmó que tanto el satélite como el vehículo de lanzamiento se mantuvieron bajo condiciones seguras durante la investigación. Tras concluir el análisis, todas las partes acordaron la nueva fecha en el calendario.

Instrumentos y ruta de vuelo extrema
SMILE (Solar wind Magnetosphere Ionosphere Link Explorer) es un explorador satelital diseñado para medir la actividad geomagnética mediante cuatro instrumentos principales. Destaca un generador de imágenes de rayos X suaves (SXI) que captará el campo magnético terrestre en esta longitud de onda por primera vez en la historia.
El hardware incluye un generador de imágenes ultravioleta (UVI), capaz de grabar las auroras boreales de forma continua hasta por 45 horas. A esto se suma un analizador de iones (LIA) y un magnetómetro (MAG).
Este último sensor viajará montado en un brazo de tres metros de longitud para medir la orientación y fuerza magnética del viento solar sin interferencias electromagnéticas del propio satélite.
Durante el ascenso, las cuatro etapas del cohete se separarán progresivamente. La liberación de la sonda ocurrirá 57 minutos después del despegue, mientras que el despliegue de los paneles solares marcará el éxito de la maniobra a los 63 minutos.
Desde la órbita baja, la nave navegará hasta una órbita elíptica radical. Subirá a 121,000 kilómetros sobre el Polo Norte para recopilar datos directos del viento solar y descenderá a 5,000 kilómetros sobre el Polo Sur para descargar la información a las estaciones terrestres.
Colaboración intercontinental
El proyecto forma parte del programa Cosmic Vision de la ESA y divide la carga de trabajo entre Europa y Asia. La agencia europea aporta el módulo de carga útil, el cohete, las operaciones en órbita y tres de los instrumentos, mientras que la CAS fabricó la plataforma del satélite y el analizador de iones.
Carole Mundell, directora de ciencia de la ESA, subrayó la importancia de la relación de trabajo interinstitucional tras asegurar la fecha de despegue.
“Estoy muy orgullosa de que la colaboración entre nuestros colegas chinos y nuestros equipos de la ESA haya funcionado tan bien”, declaró la directiva de la agencia europea.
