✨︎ Resumen (TL;DR):
- Países de Asia y África reactivan y construyen reactores ante el colapso energético por el cierre del Estrecho de Ormuz.
- Sudáfrica planea 5,200 megavatios para 2039 y el OIEA reporta 40 naciones buscando integrar tecnología atómica.
- Los contratos firmados hoy para mitigar el golpe petrolero definirán la matriz de energía para las próximas décadas.
El shock energético desatado por la guerra de Irán en 2026 está forzando a los gobiernos de Asia y África a acelerar la generación de energía nuclear. Ante el cierre del Estrecho de Ormuz, un bloqueo que corta el acceso al 20% del petróleo crudo y gas natural licuado del mundo, los países intentan blindarse de la mayor interrupción de combustibles fósiles en la historia moderna, de acuerdo con la Associated Press.
Las naciones africanas y asiáticas que ya cuentan con reactores aumentaron su producción para obtener un alivio inmediato. Corea del Sur aceleró el mantenimiento de cinco reactores apagados para reiniciar sus operaciones en mayo. Al mismo tiempo, Japón y Taiwán están revirtiendo las políticas anti-nucleares impuestas tras el desastre de Fukushima en 2011.
En el sur de Asia, Bangladesh colabora con la estatal rusa Rosatom para inyectar 300 megavatios a su red eléctrica este verano y frenar la escasez de gas. Vietnam firmó en marzo un acuerdo con Moscú para instalar dos reactores rusos en Ninh Thuan, lo que será la primera planta nuclear moderna del Sudeste Asiático.
La carrera en la región avanza con fechas límite exactas. Indonesia proyecta construir dos pequeños reactores modulares para 2034, mientras que Tailandia busca alcanzar 600 megavatios de capacidad operativa para el año 2037. Malasia y Filipinas también confirmaron intenciones similares.

El resurgimiento atómico en África
Los precios disparados de la energía reactivaron las ambiciones nucleares en más de 20 de los 54 países africanos. Sudáfrica, que aloja las únicas plantas operativas del continente en Koeberg, planea elevar la participación nuclear de su red eléctrica del 5% al 16% para 2040, sumando hasta 5,200 megavatios de nueva capacidad para 2039 bajo su Plan de Recursos Integrados.
- Ruanda: Operará su primer reactor modular a principios de la década de 2030. Su objetivo es que el sector nuclear cubra entre el 60% y 70% de la energía del país.
- Kenia: Apunta a la puesta en marcha de su primera planta atómica a mediados de la década de 2030.
Estados Unidos, Rusia, China, Francia y Corea del Sur pelean por los contratos africanos ofertando SMR (Small Modular Reactors), una tecnología atómica compacta que las potencias venden como una alternativa mucho más barata frente a las grandes plantas tradicionales.
Rachel Bronson, del Bulletin of the Atomic Scientists, afirmó que la guerra detonó un “renacimiento nuclear” global ante la urgencia de los países por escapar de la volatilidad del mercado fósil. El Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) documenta a 31 naciones usando energía nuclear y 40 países más preparándose para adoptarla.
Construir una central requiere décadas, sobre todo para países sin experiencia previa, y persisten los riesgos de accidentes o manejo de desechos radiactivos. Joshua Kurlantzick, analista del Council on Foreign Relations, advirtió que aunque esta tecnología no es una cura rápida para la crisis actual, los contratos firmados hoy asegurarán el dominio de la energía atómica durante varias generaciones.
