✨︎ Resumen (TL;DR):
- La guerra en Medio Oriente eleva radicalmente el precio del petróleo e impacta la política monetaria.
- El crudo Brent superó los $107 dólares por barril tras el bloqueo casi total del Estrecho de Ormuz.
- La inflación anual superó las metas al registrar 3.1% en Nueva Zelanda y un estimado de 2.8% en Alemania.
El escalamiento del conflicto en Medio Oriente está empujando la inflación por encima de los objetivos de los bancos centrales en Nueva Zelanda y Alemania. Los precios de la energía sufren un aumento agresivo que ya impacta de lleno a ambas economías y complica el panorama de la política monetaria a nivel global.
En Nueva Zelanda, la Ministra de Finanzas Nicola Willis advirtió que la inflación superará el rango objetivo de 1 a 3% del Banco de la Reserva. El Tesoro proyecta un escenario crítico de 3.7% si el precio del petróleo alcanza los $135 dólares por barril. La tasa anual del trimestre de diciembre de 2025 ya marca 3.1%, rompiendo los propios pronósticos de la institución.
Por su parte, los datos estatales de Alemania muestran una aceleración severa de los precios. En Renania del Norte-Westfalia, la inflación saltó de 1.8% en febrero a 2.7% en marzo. Bloomberg Economics calcula que la métrica nacional subió a 2.8%, la lectura más alta en más de un año, a la espera de la confirmación oficial de Destatis.

El bloqueo energético agita los mercados
La presión inflacionaria responde de forma directa a las disrupciones en los mercados de energía provocadas por el conflicto entre Estados Unidos, Israel e Irán.
- El cierre casi total del Estrecho de Ormuz cortó el paso comercial de la ruta por donde transita el 20% del suministro mundial de petróleo.
- El crudo Brent rebasó los $107 dólares por barril a finales de marzo tras el fracaso de una sesión de alto al fuego en el Consejo de Seguridad de la ONU.
- El tráfico de buques en el estrecho cayó de 138 embarcaciones diarias a casi cero, según cifras de la Organización Mundial del Comercio.
Anna Breman, Gobernadora del Banco de la Reserva de Nueva Zelanda, confirmó que el golpe global ya está afectando el consumo interno por el costo de los combustibles. “Es probable que veamos una mayor inflación general a corto plazo y un impulso de crecimiento algo más débil”, precisó.
En Europa, el Consejo de Gobierno del Banco Central Europeo analizó el nuevo panorama desde Frankfurt. La entidad reconoció que el aumento en los costos energéticos podría empujar la inflación general por encima de la meta “más rápida y contundentemente” de lo previsto, anticipando una métrica de 2.7% para la eurozona durante marzo.
