✨︎ Resumen (TL;DR):
- El cierre del Estrecho de Ormuz frenó la distribución del 20% del suministro global de petróleo.
- El crudo WTI superó los 102.88 dólares por barril, alcanzando su nivel más alto desde julio de 2022.
- Analistas de Wall Street reajustaron sus métricas y elevaron hasta un 40% las probabilidades de una recesión mundial.
El bloqueo operativo en Medio Oriente por el conflicto con Irán disparó los precios del petróleo por encima de los 100 dólares el barril y sacudió los mercados financieros internacionales. Esta interrupción logística obligó a Wall Street a recalcular su panorama general, donde el riesgo de una contracción económica global ya supera las preocupaciones por la inflación.
El Estrecho de Ormuz es una ruta marítima que permite el flujo diario de 20 millones de barriles de petróleo, equivalentes al 20% del suministro global. Su paralización efectiva mantuvo el crudo West Texas Intermediate (WTI) en 102.88 dólares por barril hasta el 29 de marzo, mientras que los contratos spot físicos superaron los 140 dólares.
La crisis logística se agravó el 2 de abril tras un mensaje a la nación del presidente Trump. El mandatario advirtió que golpearía a Irán “extremadamente duro” y confirmó operaciones militares por varias semanas. “El discurso fue un desastre”, sentenció John Kilduff, socio fundador de Again Capital, en entrevista con CNBC.
Ante la incertidumbre, el rendimiento de los bonos del Tesoro a 10 años cayó nueve puntos base hasta el 4.35% el 30 de marzo, empujando a los inversionistas hacia activos de refugio. “Los precios del petróleo subieron de nuevo esta mañana, pero los rendimientos de los bonos del Tesoro son menores a medida que los riesgos para el crecimiento económico comienzan a tener prioridad sobre los riesgos de inflación”, reportó Oxford Economics.

Wall Street ajusta pronósticos de contracción
Las proyecciones de una inminente caída financiera crecen entre los grandes jugadores del mercado y firmas consultoras:
- La plataforma Kalshi calculó en 28% la probabilidad de recesión en Estados Unidos para 2026.
- Goldman Sachs elevó su pronóstico de contracción a 12 meses a un 30% por el encarecimiento de los combustibles.
- Gregory Daco, economista en jefe de EY-Parthenon, situó las probabilidades de recesión en un 40%.
La turbulencia ya golpea las bolsas de valores. Durante marzo, el S&P 500 cayó un 5% y el Nasdaq Composite perdió un 4.7%. A nivel internacional, el índice MSCI World reportó un retroceso del 6.3%, su peor mes desde 2022.
Reino Unido enfrenta una presión directa. La Oficina de Responsabilidad Presupuestaria proyectó que el pico energético podría sumar un punto porcentual completo a la inflación británica, acercándola al 3.5% para el tercer trimestre.
Mientras el Banco de Inglaterra mantiene su tasa de interés en 3.75% y se declara “vigilante”, el mercado de futuros de Estados Unidos proyecta un alza de tasas antes de fin de año. Esta fricción entre bajo crecimiento y alta inflación atrapó a los bancos centrales en lo que Goldman Sachs calificó como una “clásica restricción estanflacionaria”.
