✨︎ Resumen (TL;DR):
- México acuerda un tope de 28.30 pesos por litro de diésel.
- Argentina reduce 1.85% el precio del biodiésel para mezcla.
- España recorta el IVA de los combustibles del 21% al 10%.
Ante el encarecimiento global del petróleo por el conflicto en Medio Oriente, los gobiernos de México, Argentina y España implementaron medidas urgentes durante abril de 2026 para abaratar el diésel y frenar el impacto inflacionario en el sector del transporte.
En territorio nacional, la administración de la presidenta Claudia Sheinbaum cerró un acuerdo voluntario con la industria gasolinera para mantener el diésel por debajo de los 28.30 pesos por litro. La ejecución de esta baja depende de factores logísticos, inventarios y los estímulos al IEPS (Impuesto Especial sobre Producción y Servicios).
La estrategia de contención replica la táctica ya aplicada a la gasolina regular, la cual ha mantenido su costo por debajo de los 24 pesos por litro en el último año.
Por su parte, la Secretaría de Energía de Argentina publicó la Resolución 81/2026. El documento oficializa una reducción del 1.85% en el precio del biodiésel utilizado para mezclas obligatorias.
El costo quedó fijado en $1,808,690 por tonelada, un alivio frente a los $1,842,796 registrados en febrero y marzo. Además, aunque la Ley 27,640 exige una mezcla del 7.5%, las refinerías ya pueden integrar hasta un 20% de biodiésel de forma voluntaria para mitigar los altos costos operativos denunciados por el transporte de pasajeros.

Recorte de impuestos al combustible en Europa
El gobierno español atacó el encarecimiento del crudo por la vía fiscal. El Ministerio de Hacienda aprobó reducir el IVA de los combustibles del 21% al 10% y ajustó el impuesto a los hidrocarburos al límite mínimo permitido por la Unión Europea.
Las proyecciones oficiales indican que: * El precio del diésel caerá de 1.90 a 1.67 euros por litro. * Los usuarios tendrán un ahorro directo de 12.5 euros al llenar un tanque de 55 litros.
Las tres estrategias gubernamentales buscan blindar las cadenas de suministro globales. El repunte en los costos logísticos derivado de la inestabilidad geopolítica exige intervenciones directas para evitar un golpe inflacionario severo en los precios al consumidor final.
