💡 Resumen (TL;DR):
- La AIE anunció la liberación inmediata de 400 millones de barriles de petróleo de emergencia para Asia.
- Estados Unidos aportará 172 millones de barriles para mitigar el déficit del mercado mundial.
- El bloqueo comercial en el Estrecho de Ormuz redujo las exportaciones de crudo a menos del 10% de sus niveles previos.
La Agencia Internacional de Energía (AIE) anunció este 15 de marzo la liberación inmediata de 400 millones de barriles de petróleo para los compradores en Asia. La decisión busca sustituir los barriles perdidos por el cierre efectivo del Estrecho de Ormuz a causa de la guerra en Medio Oriente.
Esta es la mayor extracción coordinada en la historia de la agencia y fue aprobada unánimemente por sus 32 países miembros. Europa y América tendrán acceso a sus barriles hasta finales de marzo, lo que refleja la dependencia crítica de Asia hacia el crudo de Medio Oriente.
“Esto aporta volúmenes adicionales sin precedentes de petróleo al mercado a partir del 16 de marzo en adelante”, declaró Fatih Birol, director ejecutivo de la AIE en X. “Sin embargo, abrir el Estrecho de Ormuz es vital para el retorno a flujos estables”.
La mayor intervención en la historia energética
La operación supera por mucho el récord previo de la agencia: 182.7 millones de barriles liberados en 2022 tras la invasión rusa a Ucrania. Actualmente, las naciones de la AIE mantienen más de 1.2 mil millones de barriles en reservas públicas y otros 600 millones en reservas industriales bajo obligación gubernamental.
Estados Unidos encabeza la iniciativa. El secretario de Energía, Chris Wright, anunció una aportación de 172 millones de barriles desde la Reserva Estratégica de Petróleo, con entregas programadas a lo largo de 120 días.
Otros países clave confirmaron las siguientes aportaciones:
- Japón: 80 millones de barriles a partir del 18 de marzo (el país importa casi el 90% de su crudo de Medio Oriente).
- Corea del Sur: 22.46 millones de barriles.
- Alemania: 19.5 millones de barriles.
Colapso comercial y escepticismo en el mercado
El Estrecho de Ormuz transporta habitualmente unos 20 millones de barriles diarios, equivalentes a una quinta parte del comercio marítimo mundial de petróleo. Desde finales de febrero, los ataques iraníes contra embarcaciones comerciales paralizaron el tráfico, hundiendo los volúmenes de exportación a menos del 10% de los niveles previos al conflicto.
S&P Global Energy advirtió que tomará meses compensar el déficit de 430 millones de barriles registrado tan solo en marzo. Como resultado, los futuros del petróleo cerraron por encima de los 100 dólares por barril el 13 de marzo. Los traders operan bajo alta volatilidad tras los ataques de Estados Unidos a sitios militares cercanos a la principal terminal petrolera de Irán durante el fin de semana.
“Es un pequeño curita”, explicó Neil Crosby, vicepresidente de análisis petrolero en Sparta a The Associated Press. El directivo señaló que la industria asumía que la Marina estadounidense mantendría el paso abierto. “Y luego llegamos ahí, y está cerrado… Es un completo desastre”.
Neil Quilliam, investigador asociado de Chatham House, detalló a Al Jazeera que la liberación récord no solucionará el problema de fondo. “No alterará sustancialmente la crisis. Es una solución temporal. Es una estrategia de alto riesgo. Una vez que eso se agote, no hay alternativas viables”.