Pero en Etiopía, la tribu de los Dassanech piensa diferente. Ellos usan cada material que encuentran, todo lo que llega a sus manos se puede usar. Así han construido su cultura, dándole nuevo valor a lo que otros desechan. Cuando ven algo en el suelo, cambian su significado y deja de ser basura para convertirse en choza, corona, collar, adorno o a ver qué.
Esta tribu ya es famosa porque usan adornos hechos de tapas de refrescos. Ponen las corcholatas en sus cabezas y cada uno diseña su propia joyería. La gente mayor usa piezas en la cabeza más elaboradas: además de tapas, se cuelgan relojes y pulseras chinas con pieles animales y plumas. Entre más brille y suene, mejor.
Crean y venden piezas únicas con cualquier cosa que encuentren, pero las corcholatas son para ellos; no están a la venta porque ya forman parte de su cultura.








Cada vez que tires algo a la basura, piensa que sólo necesitas verlo de manera diferente para que deje de ser basura y sea algo útil.