Si la borrachera se te baja, lo de menos es la vergüenza, porque Uber va a cobrarte la módica cantidad de $1200 pesos (mexicanos, que son más o menos $60 dólares).

¿Qué? ¿Pensabas que la buena vibra del conductor iba a dejarte libre y sin penitencia? O sea, te dan agüitas, abren la puerta como chofer de limusina y todo eso, pero también son personas que están partiéndose el lomo para ganarse la chuleta. El chistesito que acabas de aventarte los obliga a dejar de trabajar mientras:
- b) Se ponen a limpiar ellos mismos.
En cualquiera de los 2 casos, ya fue una perdedera de tiempo. Si bien te va, sólo te cobran algo que se llama tarifa de limpieza, pero hay casos en los que han vetado gente por desconsiderada. Y ahí, ni cómo culparlos; imagínate que el ebrio en cuestión, en su condición de ebrio, se pone de impertinente con el chofer hasta aniquilar su paciencia. Aunque si lo ves por el lado positivo, sale barato, porque algunos taxistas (ojo que dijimos algunos) por mucho menos terminan dándole al pasajero una paliza digna de campeonato.
Ah, pero esto no se limita a vómitos. Si se te ocurre echar tus ollas de pozole o caldo tlalpeño en la cajuela y los líquidos se derraman, igual te cobran, por la misma razón: le robas valioso tiempo al conductor del Uber. Advertido estás.