De acuerdo con un reporte de Insider, el pasado noviembre Elon Musk acudió a un tribunal para cambiarle legalmente el nombre a unos gemelos que tuvo con Shivon Zilis, una importante ejecutiva que ha trabajado en diversas empresas de él, como Tesla y Neuralink. El detalle es que todo esto sucedió cuando él estaba casado con la artista Grimes y cuando la pareja estaba esperando su segundo hijo.

Zilis, de 36 años, tiene amplio conocimiento en el campo de la inteligencia artificial, pues desde joven trabajó en OpenAI, una organización sin fines de lucro fundada por Musk enfocada en investigación y desarrollo. Eventualmente, ella dio el salto a Tesla, donde lideró equipo para aplicar esta inteligencia a los chips de automanejo de los vehículos. Y actualmente es la directora operativa de Neuralink, la compañía de Musk enfocada en desarrollar chips implantables en cerebros que apuntan a un futuro con transhumanismo. Hasta ahora, Neuralink ha llevado a cabo experimentos con cerdos y macacos, uno de los cuales incluso pudo jugar Pong a través de sus ondas cerebrales.
Elon Musk asegura que la despoblación es el mayor riesgo de la humanidad, por lo que asegura que pone todos sus esfuerzos para combatirla, pues quiere llenar al mundo de bebés. Lo que nadie sabía es que el magnate se iba a tomar su trabajo tan en serio.