“Hasta donde sabemos, no fuimos hackeados. Enfrentamos una amenaza de hackeo de una película robada. Decidimos tomarla seriamente pero no reaccionar en la manera en la que la persona que nos estaba amenazando había pedido.”, declaró Iger, refiriéndose a que Disney decidió que, sin importar qué sucediera, no pagaría el rescate solicitado por los hackers.
Posteriormente, el CEO de Disney describió la ciberseguridad como una de las prioridades de Disney. Iger también aseguró que, a pesar de que siempre tomarán este tipo de amenazas seriamente, Disney no va a ceder ante la presión de este nuevo tipo de delito. Durante el periodo de amenazas, los hackers solicitaron una fuerte cantidad, que no ha sido revelada por Disney, o de lo contrario publicarían la película en fragmentos de 20 minutos, hasta que sus demandas fueran cumplidas o hasta que los créditos terminaran de rodar.