Gemma Laird estaba trabajando como asistente educativo en la escuela primaria Blemfontein en Durham, Inglaterra, cuando un grupo de padres la reportó con las autoridades escolares tras ver en Facebook sus "escandalosas fotos de desnudos":


Si bien no es material que puedas mostrarle a un niño abiertamente, tampoco podríamos catalogarlo pornografía. El problema aquí está en que Gemma había dado aviso a los directivos escolares acerca de su trabajo de modelaje e incluso puso como privadas sus cuentas de Facebook e Instagram, para evitar cualquier malentendido con sus alumnos o las familias. Sin embargo, las fotos de esta chica aparecen en los catálogos de Lexi Fashion y un padre —o madre— vio el parecido entre la modelo de lencería y la maestra de sus hijos.

Al final, Gemma no pudo evitar que la despidieran, a pesar de que ser maestra de niños es una de las cosas que dice más disfrutar en la vida: "Me dijeron que si me quedaba se dañaría la reputación de la escuela y que la gente le perdería el respeto a la institución si se descubría que soy modelo. Hicieron que me sintiera sucia, como si fuera una prostituta. Es ridículo."

Mientras tanto Laura Liddell, la directora de la escuela, dice que se tomaron medidas drásticas para proteger a los niños: "Se espera que el personal y los educadores se apeguen a ciertos estándares de comportamiento, incluyendo el uso de sus redes sociales. Deben poner un buen ejemplo para sus alumnos sin importar dónde se encuentren. Llama nuestra atención que las imágenes son poco apropiadas para las redes sociales y no cumplen los estándares que exigimos para la gente que trabaja en nuestra institución."