Las compañías Diebold Nixdorf y NCR Corp anunciaron que cibercriminales están utilizando un método de hackeo llamado "jackpotting" (que puede ser traducido como "sacarse el premio mayor" ) para vulnerar la seguridad de algunos modelos de cajeros automáticos viejos en Estados Unidos. Para llevar a cabo este ataque, los ladrones tienen que tener acceso físico al cajero, después cambian el disco duro y utilizando un endoscopio industrial sueltan un botón en el interior que permite resetear el aparato.

Debido a que el proceso es tardado, el Servicio Secreto estadounidense advirtió a los bancos que los criminales suelen atacar cajeros alejados de gran afluencia de gente, como los ubicados en farmacias o los populares 'drive-through'.
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Ninguna de las compañías reveló el número de cajeros afectados o la cantidad de dinero que ha sido robada, aunque aseguraron que es un problema que está creciendo a nivel mundial. "Esto tiene que ser tomado como una alerta para todos los distribuidores de cajeros automáticos y una invitación para tomar acción y seguir todos los pasos necesarios para proteger sus modelos de estas formas de ataque", declaró NCR.
Lamentablemente, las autoridades estadounidenses no han querido ser muy vocales con respecto a este creciente problema. Reuters intentó conseguir declaraciones del Servicio Secreto y del FBI, pero las organizaciones decidieron no comentar o no pudieron contestar.
Por el momento, parece que Latinoamérica y África son los únicos continentes seguros. Reportes de la empresa de ciberseguridad rusa Group IB aseguran que el "jackpotting" está presente en Europa y Asia, al que se suma su reciente llegada a Estados Unidos.