Lumidoll, como se llamaba el burdel, abrió sus puertas el 27 de febrero pasado, ofreciendo sexo con muñecas hiperrealistas, fabricadas con los mejores polímetros hechos por el hombre. Cada… sesión, tenía un precio de €120 EUR, lo cual era prácticamente una ganga, según comentarios de los clientes, especialmente si tenemos en cuenta que cada una de las muñecas tiene un costo que excede €6000 EUR. En el lugar, los clientes podían elegir entre las muñecas, todas ellas con diferentes tallas, altura, etc. Eso sí, todas ellas contaban con 3 orificios anatómicamente correctos y funcionales.

Obviamente, Lumidoll atrapó la atención de las redes sociales y las fotografías del lugar y de sus sexoservidoras comenzaron a hacerse virales y así es como la policía decidió acudir al lugar, porque Dios sabe que ese es el tipo de burdeles contra los que se debe actuar. Lo interesante es que, aparentemente, el número de teléfono del lugar sigue funcionando y hay una operadora que organiza cita en sus nuevas y secretas instalaciones, pero sólo para clientes dispuestos a pagar con antelación.