
La revisión fue difícil, especialmente porque los culpables retiraban y volvían a publicar imágenes utilizando otros pseudónimos, además, existen sitios que sólo permiten acceso a miembros. Pero, incluso con esto, los investigadores descubrieron 150,000 fotos con desnudos y revisaron cada una de ellas para identificar a los sujetos. De estas 150,000 se determinó que 20,000 tenían conexión con las fuerzas militares, aunque varias eran selfies y no calificaban, debido a que se presupone una intención de compartir.
El software utilizado puede revisar fotografías para buscar uniformes militares y, en 4 casos particulares, el software pudo reconocer la identidad de las víctimas de las fotografías. Además, los investigadores descubrieron detalles que los llevaron a pensar que los perpetuadores pudieron haber estado acechando y espiando a sus víctimas e incluso extorsionándolas con estas fotografías o con material robado de sus dispositivos personales.
De estos 16 sospechosos, 9 son marines activos, 2 son reservas, 3 son marinos de la US Navy, uno es una reserva de la US Navy y uno es un civil.