✨︎ Resumen (TL;DR):
- Un nuevo estudio vincula las temperaturas extremas del mar con la rápida intensificación de ciclones.
- Las tormentas que cruzan zonas inusualmente calientes generan 60% más desastres con daños de al menos $1,000 millones de dólares.
- El cambio climático acelera este fenómeno cerca de las costas, multiplicando los riesgos para las próximas cuatro décadas.
Investigadores confirmaron que las altas temperaturas del mar están sobrealimentando el poder destructivo de los huracanes globales. Un análisis publicado en la revista científica Science Advances detalló que el agua inusualmente cálida dispara las probabilidades de que una tormenta sufra una intensificación rápida justo antes de tocar tierra.
El equipo evaluó el comportamiento de 1,600 ciclones tropicales registrados desde 1981. Los datos evidencian que el contacto con mares ardientes resulta en un aumento del 60% en la formación de desastres capaces de infligir daños superiores a los $1,000 millones de dólares (cifra ajustada a la inflación).
Las olas de calor marinas son extensas franjas oceánicas persistentes que registran temperaturas en el 10% superior de su historial. Impulsados por el cambio climático, estos eventos ahora ocurren más cerca del litoral y con mayor asiduidad.
“Estas olas de calor marinas afectan a más de la mitad de los ciclones tropicales que tocan tierra”, explicó Gregory Foltz, oceanógrafo de la NOAA y coautor del estudio. “Están ocurriendo más cerca de la costa y con mayor frecuencia, así que creo que la gente debe prestar atención y saber que es más probable que provoquen daños extremos cuando tocan tierra”.
Para descartar que los costos aumentaran simplemente porque hay más edificios cerca del mar, el equipo, liderado por Soheil Radfar de la Universidad de Princeton, comparó huracanes que cruzaron aguas calientes con aquellos que impactaron zonas costeras urbanizadas similares sin la influencia del calor extremo oceánico.

El combustible oculto de las supertormentas
El impacto directo de estas anomalías térmicas es medible y reciente. Hamed Moftakhari, profesor de ingeniería costera de la Universidad de Alabama, destacó el comportamiento de la reciente temporada de tormentas.
“Si tienes un océano más cálido, tienes el combustible para sobrealimentar ciclones tropicales, incluso en cascada. Así que, en cuestión de pocas semanas, podrías tener dos huracanes de rápida intensificación tocando tierra en la costa oeste de Florida”, detalló Moftakhari sobre los sistemas Helene y Milton de 2023.
- El caso de México: El estudio tomó como referente al huracán Otis, que en octubre de 2023 pasó de tormenta tropical a categoría 5 en un solo día, generando pérdidas por aproximadamente $16,000 millones de dólares cerca de Acapulco.
“Todas estas piezas del rompecabezas van a ser un verdadero reto para el entorno costero en las próximas cuatro décadas, al tener intensificaciones más rápidas y más olas de calor marinas”, advirtió Radfar.
La física de los huracanes es ineludible. Brian Tang, profesor de ciencias atmosféricas de la Universidad de Albany, ratificó la validez del análisis del equipo científico. “Es razonable que las olas de calor marinas estén acelerando los huracanes, siempre y cuando existan otras condiciones ambientales favorables”, sentenció. “En efecto, los dados están cargados”.
